CUIDADO CON LOS ESPECIALISTAS

CUIDADO CON LOS ESPECIALISTAS

 

Esto de ser experto o especialista… ¿Qué requisitos se deben? ¿Qué es exactamente un experto?

Podríamos hablar de cualquier tema, pero situémonos, por ejemplo, para concretar mejor, en todo lo que se refiere a las altas capacidades y su atención en el aula.

 

¿Es más experto aquel que tiene un máster sobre altas capacidades o aquel que ha trabajado con alumnos superdotados desde hace más de siete años?

¿Es más especialista el que tiene un curso a sus espaldas con su acreditación o aquel que ha leído más de 10 libros sobre el tema pero no tiene certificación de ello?

¿Es más experto el que escribe sobre el tema o el que lee?

¿Y si posee todo lo anterior?

 

Todas estas reflexiones las uno ahora porque creo que el tema de las altas capacidades se está tomando tan a la ligera y lo están convirtiendo en un tema tan de moda, que parece que vale cualquiera… y siento decir, que no es así, para nada. Indigna comprobar cómo hay personas que dicen saber sobre todo esto sin haber tenido contacto directo con nada relacionado o su experiencia se reduce a la lectura de algún libro o, si me apuras, de un sólo artículo.

 

Desde hace siete años trabajo con alumnos con altas capacidades y los atiendo en el colegio según sus necesidades educativas, siempre cuidando su atención dentro y fuera del aula ordinaria.

Desde hace siete años también, comencé a interesarme por este tema, por saber más e implicarme en una mayor formación. Estaba decidida a dedicar mi esfuerzo en atender lo mejor posible a estos alumnos, como hago con cualquier escolar que pise mi aula.

Al principio, entre libros leídos, cursos asistidos, asociaciones, charlas, intercambio de experiencias y opiniones… todo parecía ir bien. Pero llegados a un determinado punto, me di cuenta de que no tienen nada más que aportar.

 

Probablemente en un máster encuentre la respuesta a todas las dudas que quedan, pero… ¿tenemos que hacer un máster por cada alumno que llegue a nuestras aulas?

Muchos son los cursos a los que he asistido y en pocos he encontrado respuesta.

Hagamos un pequeño repaso…

 

En uno de los cursos más recientes, uno de los ponentes, ni corto ni perezoso, con toda la profesionalidad y credibilidad del mundo, colocó en pantalla lo siguiente:

 

ALTAS CAPACIDADES = ÉXITO ACADÉMICO

 

¡Toma ya! Y continuó diciendo y asegurando que esto es así, que es lógico y evidente… Dijo, para ser exactos, palabras textuales: “es de cajón”… Los asistentes en la sala nos lanzábamos miradas esperando alguna rectificación, esperando que puntualizara el número de fracasos escolares que se dan entre estos estudiantes, el peligro que corren en este sentido… Pero no, al parecer este dato no aparecía en su repertorio ni en sus creencias pues, aunque le intentamos “corregir”, no aceptó demasiado esa apreciación.

 

En otro de los cursos, dos ponentes colocaron en pantalla una presentación de power point que titulaban:

“El mundo emocional del alumnado de altas capacidades”

Y, créanme, aseguraría que lo de “altas capacidades” lo habían añadido al título unos minutos antes de la charla, pues en ningún momento se referían a este colectivo. Se limitaron a decir una y otra vez “bueno, como con todos en general” y, cuando le preguntaba algún oyente por situaciones concretas que se han dado con hijos o alumnos, ignoraban la respuesta, llegando a reconocer que no sabrían cómo actuar en caso de que fuera superdotado.

 

A otra experta en el aspecto emocional de los superdotados le preguntamos por la somatización… Decía no tener constancia de ello especialmente en los niños superdotados, que lo de somatizar como efecto emocional en estos niños no lo había escuchado ella antes.

 

En otra ocasión, una “maestra especialista en altas capacidades”, pues así nos la presentaron, nos contó cómo atiende a estos estudiantes por los centros… bueno, nos detalló lo que la ley promulga y poco más… Eso y leer la última orden publicada en el boletín era prácticamente lo mismo.

 

Pero, sin duda, una de las frases que más caló en mi interior fue declarada por otra especialista, totalmente convencida al pronunciarla: “a los superdotados sólo se les atiende si sobra tiempo”. A esta frase le dediqué un artículo entero en mi blog, porque cuando me dispuse a defender lo contrario de tal aberración, otras maestras de la sala coincidían con aquel veredicto. (Ver: http://www.didactilandiapt.com/altas-capacidades-si-sobra-tiempo/)

 

Y así podría extenderme “hasta el infinito y más allá” exponiendo cursos poco prácticos, poco útiles y menos provechosos… y, desgraciadamente, no han sido pocos.

 

No obstante, rompamos una lanza en favor de los que sí han servido.

Venga va…

Aún recuerdo aquel curso en el que una profesora, verdadera especialista en altas capacidades (creo recordar que era de Granada), me maravilló con su charla, su emoción al hablar, su energía, su saber, sus experiencias y prácticas…De ella me llevé mucho, incluso, ganas de volver a asistir a otra de sus ponencias o cursos… pero no he vuelto a coincidir. Una pena.

 

¿Y para qué tanta parrafada? ¿Qué quiero decir con todo esto?

Ayyyy… espero que se me entienda…

 

Señores… seamos profesionales, seamos prácticos y realistas, e incluyamos un poco de experiencia en la palabra especialista, un poco de sensatez, y por qué no, también un poco de respeto hacia el trabajo de un verdadero experto.


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