MY WAY

Método de enseñanza

Método “My Way”


MY WAY (a mi manera)


Montessori, cooperativo, abp, magistral, expositivo, heurístico, tecnológico… Si nos adentramos en el mundo de la enseñanza comprobaremos la cantidad de métodos que existen y se pueden llevar a cabo en las aulas. Muchos de ellos ya han sido puestos en práctica y funcionan en mayor o menor medida, según la clase a la que vaya dirigida.

Pero… ¿cuál es tu método? ¿qué estilo te caracteriza en el aula? ¿qué metodología seguir? ¿te sientes libre en el aula?

Creo que la mayoría de las respuestas a esta última pregunta probablemente sería ‘no’, o ‘a veces’. Estamos inmersos en un sistema tan estandarizado, dudoso, cambiante, itinerante… que difícilmente podemos dedicar tiempo a perfilar las clases como deberían ser. Y, por otra parte, debemos encajar en la sociedad, en las leyes y tablas, estándares, competencias, indicadores, registros, reválidas…

Uf, demasiado a tener en cuenta.

Cuántas veces habremos dicho o escuchado: “¡Es que no tengo tiempo!” “¿Y cuándo hago yo eso?” “Sí, para ti será fácil.” “Con tantos niños en el aula es imposible.” “De pequeño lo hacíamos así y no ha pasado nada.” “La culpa es del sistema educativo y sus leyes.” “La culpa es de los padres que apenas educan a sus hijos.” “La culpa es de los profesores que cada vez trabajan menos y no se preocupan por los alumnos.”…

¡¡BASTAAA!!

Tengo ganas ya de ignorar las críticas, los obstáculos, los “es imposible” y probar algo nuevo y, si funciona, seguir utilizándolo. En ese punto estoy y creo que se va consiguiendo, pero a veces el alrededor no ayuda…

Pero, ¡basta!

Me apunto al método “MY WAY”.

 

El método My Way es una metodología abierta, infinita, personalizada… tiene tantos nombres como profes hay en el aula.

 

Este método consiste en trabajar según se presente el aula, en aplicar metodologías variadas según el momento, en conocer al alumno y trabajar a partir del individuo y del grupo a la vez.

El método “MY WAY” hace honor a la canción que se adjunta con este artículo cuya letra encaja a la perfección.

Estos son sus preceptos:

1- ¿Crees que va a funcionar? ¿Está dentro de “la ley”? Pues HAZLO.

 

2- Normalmente parte del trabajo, sobre todo el referido a la preparación de la clase, se realiza en horas extraordinarias voluntarias, siempre por decisión del propio maestro.

 

3- Estar convencido, no sólo de la inclusión, sino de la convivencia.

 

4- La ayuda y adaptaciones para cada alumno son directamente proporcionales a sus necesidades educativas (aunque éstas irán desapareciendo poco a poco en la medida que se vaya implantando este método)

 

5- Aceptar los fracasos y las limitaciones, así como convertirlos en ventajas de algún modo.

 

6- Asumir los éxitos y compartirlos pero, ten cuidado, que esos éxitos no frenen, más bien impulsen.

 

7- Elige un camino y síguelo. Trabaja a tu manera partiendo de lo que sabes, buscando lo mejor, escuchando los consejos, practicando las recomendaciones…

 

8- Sé feliz dando clases, diviértete no pocas veces, DISFRUTA y así lo trasladarás a los alumnos.

 

9- Infórmate y fórmate, no creas que lo sabemos todo.

 

10- SIN MIEDO. ES BUENO HACER ALGO DIFERENTE QUE FUNCIONE.

El método “My Way” ha demostrado tener buenos resultados. Si usas el método “My Way” comprobarás que:

  • la motivación de los alumnos se multiplica,
  • asisten al colegio más contentos (incluido el profe),
  • los padres se muestran satisfechos,
  • los alumnos consiguen las ansiadas competencias
  • es más que un simple trabajo, lo que hagas deja huella…

 

Algunas frases célebres de cualquier maestro “my way”:

“Claro que puedes, confío en ti”

“Piénsalo tú; si lo piensas, seguro que lo solucionas”

“¿Qué te gusta?”

“En la lectura está el secreto”

Y seguiréis pensando algunos: “imposible…”

Por un lado,

nos guían en una u otra dirección según los cursillos a los que asistas o la línea metodológica que el centro haya elegido seguir (si es que ha elegido alguna y la está llevando a cabo correctamente).

Por otro lado…

…nos bombardean con múltiples artículos sobre lo que debe ser un profesor, la mayoría de ellos escritos por personas que no han ejercido nunca o que dejaron de ejercer hace tiempo.

…nos hostigan desde la propia publicidad, incluso, en televisión, de productos que nada tienen que ver con la educación.

…nos envían numerosos mensajes ofensivos atentando contra nuestra profesionalidad, sin saber que, los que precisamente leemos sobre el tema y nos formamos cada día (y, por tanto, a los que casualmente llegan esos mensajes), somos los maestros que intentamos mejorar el sistema.

Sin embargo, permanecen aquéllos que sí reconocen la labor de entrega a la enseñanza, una labor que se actualiza cada día adaptándose a los nuevos tiempos, a los nuevos alumnos y, cómo no, también a los nuevos padres. ¡Claro que hay profesores que lo son de verdad! En realidad… ¡la mayoría! Y con esto no quiero decir que no actúen ésos que entorpecen el desarrollo óptimo de la escuela, ¡por supuesto que también existen entre nosotros! Pero hay que hacer que el número de lo segundo sea cada vez menor.


 

Por esto te digo, compañero, que si eres de esos profes…

…que ni en verano (#nienverano16) pueden despegarse de su vocación,

…que se desvive por encontrar la forma de que entiendan los problemas de mates,

…que busca la manera de que ningún alumno se sienta sólo y apartado,

…que prueba con metodologías recomendadas porque quizás funcionen mejor,

…que no le importa de qué color escriban la fecha en el cuaderno,

…que no castiga sin recreo,

…que si algo no funciona, deja de hacerlo e intenta con otro,

…que primero conoce al alumno y luego actúa,

…que inventa, crea, transforma, acompaña,

…que transmite emoción, alegría y ganas…

etcétera, etcétera, etcétera…

 

Tu método se llama “My Way”.

 


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