DECÁLOGO DE LA EMPATÍA

Terminando...

“Si tienen que disfrazarse de pirata, me disfrazo con ellos”

Terminemos el decálogo…


7. “Si tienen que disfrazarse de pirata… , me disfrazo con ellos”

“Con diez cañones por banda
viento en popa a toda vela…”



<< Hubo un día durante el curso en el que los alumnos debían aprender esa poesía tan conocida y  teatrera. Para que fuera más divertido, se propuso traer algún accesorio que ayudara a meterse en el papel cuando la fuesen a recitar y, por qué no, a hacerlo más divertido: parche en el ojo, garfio, pata de palo… cualquier complemento sirve y es aceptado si pertenece al mundo pirata.
Hubo alumnos que se animaron bastante, a otros les daba mucha vergüenza recitar y se les daba muy mal memorizar; algunos no se ilusionaron lo esperado, ya que de todas formas tenían que estudiar… 
 
¿Cómo hacerlo más atractivo, más expectante, cómo animarlos? ¡¡Disfracémonos con ellos!! ¿Sabéis las caras que se les quedan y lo motivados que vienen al día siguiente sabiendo que la seño también se va a disfrazar de pirata?
Con un pañuelo de pirata en su cabeza, un garfio en la mano, un parche negro en el ojo… ya tenemos animación para toda la hora.
¿¡Y si cuando comienzan a recitar se oye de fondo la música de “Piratas del Caribe”, y luego en el descanso la de Bob Esponja?!
Entonces te los has ganado, compañero/a
 
Os animo a hacer algo parecido (si es que no lo habéis hecho ya). Es divertido, motivante, atractivo… y lo mejor de todo es que todos se estudian la poesía… bueno, casi siempre… >>


8. “Si le gusta el baloncesto… ya tengo en mis manos un balón”


Desanimada, desilusionada, sin ganas de ir al colegio por el escaso resultado que obtiene a cambio de un gran esfuerzo, con una autoestima que se arrastra cada vez más, con el calificativo de “la tonta de la clase” … De esta forma llega una alumna al aula de PT y pensamos junto a la orientadora qué podríamos hacer.

Cambiamos estrategias, trabajamos junto a ella, pero… lo primero: ¿qué te gusta? Es genial en baloncesto, es una atleta nata y le encantan todos los deportes.
– ¿Te gusta el baloncesto? Pues a baloncesto vamos a jugar. 
La chica se entusiasma, se le alegran los ojos, se siente valorada… hemos encontrado cómo ganárnosla. La alumna ya asiste al colegio con más ganas, hace las tareas sabiendo que van a tener resultado porque alguien le va a ayudar a su altura… y porque la seño va a jugar con ella en el patio, las dos solas o quizás con algún compañero más; elegirán algunas horas al trimestre donde pueda demostrar que tiene talento, que sí que vale para algo, donde su autoestima suba y su confianza se afiance para luego retomar las clases cada día.


9. “Si no da ni una… ¡al patio a correr!”

Examen final, uno de esos pocos al trimestre, ya que en este aula valoramos el examen como un recurso más, y no el único, para evaluar.
Pero en este caso, hay un alumno que no se concentra, su trastorno no se lo permite, no para de mover las piernas, hacer bailar el lápiz, lee una y otra vez el mismo ejercicio, mira a todas partes menos al papel, canta en ocasiones… Lleva ya un rato intentando hacer unas cuentas, pero no termina…
Al cabo de una hora, el alumno no ha terminado ni la mitad del examen, aun con la maestra a su lado, indicando, controlando el tiempo de forma lúdica… pero ya le cuesta mucho concentrarse.
Uf, ¿qué se puede hacer en esos casos? Pues entonces… ¡a correr! En medio del examen la seño ordena que suelten el lápiz, dejen todo exactamente como está y salgan al patio a respirar, a correr y soltar nervios, a relajarse…
Oye, ¿os podéis creer que dio resultado? Asombrados pero contentos, los alumnos hacen caso y en el patio sueltan las tensiones acumuladas en una hora, volviendo al aula relajados y con mayor confianza.


 

10. “Si se aburre… yo también”


En último lugar colocamos el lema del que salen todos los demás: si el alumno se aburre, yo también… 
Es muy común que, en general, no guste el cole, es común que digan que las clases son un rollo… ¡¡pues somos profesores, en nuestras manos está cambiar esto!!
Ideando nuevas estrategias, nuevas formas de llevar al aula los conceptos, las asignaturas. ¿Cómo me hubiera gustado a mí que hubieran sido las clases cuando era pequeño?… (cuidado que la pregunta tiene peligro, según como sea cada uno, jajaja)
 
Por ejemplo, ¿qué buscamos cuando asistimos a un curso de formación? Casi todos responderíamos: una base teórica, complementada con mucha práctica y, sobre todo, debe llamar la atención y ser provechoso. ¡¡Apliquemos lo mismo en nuestras aulas!! Pensé. Es genial ofrecer nuevas estrategias pero, sobre todo, es genial darles espacio para que sean los alumnos quienes aporten, quienes descubran, nuevos retos, sorpresas…
Dejémosles que nos cuenten, démosles tiempo para charlar, comentar, preguntar…

 

“POR UNA EDUCACIÓN SIN NECESIDADES”

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